No había hablado hasta ahora de la participación de Colombia
en el Mundial, pero marca.com publicó una herramienta fantástica sobre los
números de Brasil 2014, y los datos que vi de la selección de Pékerman me
llamaron mucho la atención. Sé que hay muchos descreídos de las estadísticas y
muchas veces tienen razón (Gago fue llevado al Mundial porque era quien más
pases acertados le daba a Messi; fue acaso el argentino de peor presentación),
pero haré un ejercicio de hipótesis que pueden desprenderse de los números para
ver si reflejan lo que vimos.
1.
Colombia es el tercer equipo con más goles del
torneo (12), y el segundo que más anotó en promedio (2,4 por partido), solo
detrás de Alemania. Nueve de esos goles fueron de jugada, solo tres de
balón parado. Diez recibieron asistencia; esto quiere decir que no hubo goles de rebote o de
suerte o autogoles; la selección elaboraba sus anotaciones. Hipótesis A:
Colombia era un equipo ofensivo.
2.
Colombia hizo apenas 57 tiros al arco; 38 dentro
de los tres palos y 19 por fuera. Esto da un promedio de 11,4 por partido, lo
que la ubica en el puesto 23 entre las 32 selecciones, inclusive por debajo de
los tres rivales a quienes superó en la fase de grupos (Grecia, Costa Rica y
Japón). Hipótesis A en duda. Hipótesis B: Colombia era un equipo ofensivo, pero con
pocos tiros al arco.
3.
Colombia atacó en promedio 31,2 veces por
partido, lo que la deja en el puesto 27 dentro de este ítem, apenas superando a
países como Australia e Irán, que no hicieron un solo punto. Tuvo un promedio
de apenas cuatro tiros de esquina por partido (puesto 25 entre las 32
selecciones). Creo que se descartan las hipótesis A y B. Hipótesis C: Colombia jugaba al contragolpe.
4.
Si Colombia elaboraba sus jugadas de gol, si
vimos y oímos hasta el cansancio que era la selección que mejor “jugaba al
fútbol”, supondríamos (hipótesis D) un nivel alto de pases, o al menos cercano
al de Alemania, la selección del “tiqui taca” este mundial. Sin embargo, este
es el ítem en el que Colombia se ubica más abajo. Está en el puesto 29, con una
media de 295,5 pases por partido (para que se hagan una idea, Alemania hacía el
doble).
Hechos: Colombia fue un equipo sumamente efectivo,
más que ofensivo: completó pocos pases, pero hizo más pases de gol en promedio
que cualquier otra selección (2 por partido). Atacó poco, disparó pocas veces
al arco, pero fue el segundo equipo con más goles en promedio del Mundial. Cometió
muchísimas faltas (en el promedio solo lo superan Costa Rica y Uruguay), pero
apenas recibió una tarjeta amarilla por partido (puesto 28 entre 32).
Quienes recuerden a Jhon Viáfara, es muy probable que lo hagan por sus golazos de media distancia. Yo lo recuerdo por su expulsión en la final del fútbol colombiano de 2012 y en un definitivo partido de la selección contra Chile, por su juego sucio, por su individualismo, su falta de carácter táctico y técnico. Debió meter unos veinte goles desde fuera del área en… qué… ¿600 partidos? Si en cada partido disparo al arco dos o tres veces desde lejos, eventualmente alguna pelota terminará por entrar, algún día; por estadística, no por talento (hasta en la interminable obra de Benedetti se ha encontrado algún verso que vale la pena).
Hipótesis final: Pékerman apostó por pocas oportunidades, por eficacia, por confianza en los aciertos, no en las eventualidades, no en la suerte. El planteamiento táctico de
Pékerman no era ofensivo ni se basaba en la posesión del balón, ni en el contragolpe. Apostó por un
juego en el que la concentración y el nivel de acierto de los jugadores era
vital. Colombia ganó y brilló porque individualmente fue superior, porque había
un perfecto entendimiento de equipo, porque se escuchó y obedeció el
planteamiento táctico. Su objetivo (y su método) era simple: meter más goles que el rival.
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